
Los adolescentes hoy enfrentan desafíos únicos que han contribuido a una fragilidad emocional en su personalidad. El acceso constante a las redes sociales, por ejemplo, ha intensificado la presión por mantener una imagen, lo que alimenta problemas de autoestima y una fuerte dependencia de la validación de los que le rodean.
A nivel emocional, muchos adolescentes experimentan una sobrecarga de estímulos, sin las herramientas adecuadas para procesar lo que sienten. Esto, junto con la exposición temprana a temas globales como el cambio climático, la inestabilidad política, de seguridad y la guerra, puede generar una sensación de impotencia y desorientación.
Finalmente, la búsqueda de gratificación inmediata, natural en su etapa de desarrollo, reduce su capacidad para tolerar la frustración, lo que debilita su capacidad afrontamiento frente a los retos.
Considerando esto, toma en cuenta las siguientes recomendaciones para tener una mejor comunicación:
- Busca usar la “escucha activa” poniendo todos sus sentidos y recursos cuando busquen hablar contigo.
- Usa un tono respetuoso, que perciban que los comprendes sin que necesariamente lesdes la razón, trátalos como personas capaces de entender y sentirprofundamente.
- Fomenta el diálogo y no la imposición, en lugar de imponerles opiniones o soluciones, puede ser más efectivo guiarlos hacia la reflexión usando preguntas abiertas que los hagan pensar y llegar a sus propias conclusiones.
- Es importante validar lo que sienten y no minimizarlos, ya que para ellos son reales y significativos. Frases como "Entiendo que te sientas así" o "Es normal sentirte de esa manera" pueden ser muy reconfortantes.
- Busca enfocarte en los procesos, no solo en los resultados resaltando los esfuerzos, el aprendizaje y el crecimiento personal en lo que hace, lo que fomentará unamentalidad de progreso y resiliencia.
- Utilizar ejemplos de su propia realidad, tecnología, redes sociales o temas de actualidad que les interesen, esto facilita que se identifiquen y comprendan mejor el mensaje.
Hablar con los adolescentes implica un equilibrio entre guiarlos y permitirles explorar su independencia, siempre con empatía y comprensión.